En primer lugar debemos decir que el Derecho en si lleva implícito el ejercicio argumentativo, puesto que su construcción esta basada en fundamentos, criterios y razones perfectamente estructurados, dando una solidez al contenido normativo.

Algunos filósofos y juristas han determinado que el papel fundamental de la lógica, expresada como el conocimiento sistematizado es el inicio o el parte aguas de la argumentación, primordialmente manifestado a través del discurso.

Como precursores de la argumentación podemos encontrar al pionero en la retórica y nuevo modelo argumentativo a Aristóteles, por otra parte Cicerón quién integra la oratoria con la abstracción teórica y el arte; siendo con ello el edificador del modelo discursivo.

Hablar de la argumentación implica diversas vertientes, teorías, modelos, etc, en el presente artículo trataremos de explicar y mencionar la mayoría de las teorías y personajes que han dejado huella dentro de este espacio interminable de argumentación jurídica.

Theodor Viehweg nos habla de la tópica jurídica, ubicando la misma desde tres esferas distintas: a) entendía como la técnica del pensamiento problemático; b) designa un lugar común, es decir, el espacio donde el orador encuentra los elementos de su argumentación y finalmente c) dando mayor importancia al análisis de las premisas.

Perelman toma al Derecho como el discurso, sosteniendo que la retórica será el elemento que nos permita entender el discurso jurídico. Este autor nos hace hincapié en que no podemos ni muchos menos debemos dejar de lado al auditorio al que dirigimos nuestro discurso, toda vez que no es lo mismo persuadir (auditorio particular) que convencer (auditorio general).

Stephen Toulmin, a diferencia de los dos anteriores no busca una nueva inserción de la retórica ni de la tópica, el establece que dentro de la argumentación deben existir cuatro elementos; la pretensión, las razones, la garantía y el respaldo. Por tanto, este autor brinda solidez a través del pensamiento analítico filosófico.

MacCormick por su parte construye su teoría mediante el análisis y descripción de las normas, es decir, encontrar el sentido o justificación en el contexto del argumento. Asimismo, sostiene que esa justificación encontrará su fundamento en los hechos y evidencias reales contrastadas a la norma; brindando con ello una mayor certeza jurídica.

En conclusión podemos decir que adoptemos cualquiera de las teorías antes descritas, debemos considerar que la lógica estará presente en cada uno de los argumentos que se lleguen a sostener, tomando en cuenta que la sistematicidad, el lenguaje, las razones o fundamentos base dependerán del objetivo primordial del autor u orador como del auditorio al que pretenda dirigirse.